Imagen referencial / Cortesía

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El coronavirus aumenta la vulnerabilidad de varios grupos sociales, afirma la Corte IDH

Especialistas afirman que los derechos humanos se han visto afectados por la pandemia


Los derechos humanos de los grupos en vulnerabilidad se han visto afectados de manera desproporcional en el contexto del coronavirus en América Latina y el Caribe, el nuevo foco de esta pandemia, de acuerdo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

El alto tribunal mostró su profunda preocupación por la situación en la que se encuentran estos grupos vulnerables como mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas de la tercera edad, personas de la diversidad sexual, con discapacidad, grupos étnicos y defensores de derechos humanos.

Humberto Sierra, juez de la Corte IDH, recordó que el pasado 09 de abril dicho tribunal señaló que se ha venido trabajando en estándares de protección diferenciados que determinen las obligaciones de particulares con estos grupos vulnerables.

“Las respuestas de los Estados tienen que ser abordadas desde una perspectiva de los derechos humanos. Las medidas de emergencia no deben servir de pretexto para abusos y vulneración de derechos humanos”, sostuvo.



Con el cierre de fronteras que han aplicado la mayoría de países en el continente para evitar la propagación del coronavirus, la situación de violación de los derechos humanos de los grupos migrantes recrudeció según Edgar Corzo, investigador titular del Instituto de Investigación Jurídica de la UNAM- México.

“Empezamos a ver negativas a ciertos derechos como consecuencia de este cierre. Las solicitudes de asilo, el principio internacional, de no regreso, dejaron mucho que desear y estuvo en quiebra, así como suspensión en los tramites de procedimientos migratorios solicitudes de residencia, visas de trabajo o cuestiones que impliquen una residencia que después se va a transformar en una ciudadanía, tramites que son esenciales para las personas en contexto de migración”, explicó.

Según el especialista, este contexto estimuló un pretexto más para iniciar procesos de detenciones ilegales, deportaciones, la negativa de los Estados de recibir a sus nacionales que voluntariamente quieren regresar a su país y el miedo de los migrantes a ser contagiados.

“El primero de los miedos (de los migrantes) siempre ha sido ser detenido y perderlo todo, pues ahora se sumó el miedo a ser infectado. Pero ese miedo venía además con la consecuencia de no poder ir a un hospital porque podía ser detenido, incluso si acudía a la asistencia pública eso te podía repercutir en la posibilidad de acceder a algún tipo de residencia, entonces en una situación que en verdad preocupa”, añadió.

Al respecto Corzo, recomendó que los centros hospitalarios y de asistencia médica de los países deben ser consideras zonas libres de reglas migratorias.

Por otro lado, Julissa Mantilla, comisionada y relatora de los derechos de las personas migrantes y personas mayores de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señaló la importancia de incorporar una perspectiva de derechos humanos y de género al proceso de envejecimiento para los adultos mayores, un grupo vulnerable que ha sido víctima de violencia y discriminación mucho antes de la pandemia.

Mantilla, señaló que por ejemplo en este contexto de pandemia no todos los adultos mayores tienen la posibilidad de recibir una pensión o una compensación por tiempo de servicio o acceso a la salud debido a los problemas económicos en sus países.

La funcionaria destacó también que los ingresos de personas adultas mayores a los hospitales públicos de los países están siendo monitoreados por la CIDH.