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EE.UU. evalúa cómo ayudar "directamente" al pueblo de Cuba tras las protestas

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha acusado a "gente mercenaria pagada por el gobierno de Estados Unidos" de organizar las protestas.


La Casa Blanca opinó este lunes que las inéditas protestas antigubernamentales en Cuba fueron "espontáneas" y negó que el embargo impuesto por EE.UU. exacerbara la crisis económica que las ha espoleado, pero aseguró que evalúa cómo ayudar "directamente" al pueblo cubano.

En su rueda de prensa diaria, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que de momento, no tenía ningún anuncio que hacer sobre un posible cambio en la política hacia Cuba del presidente estadounidense, Joe Biden.


"(Pero) obviamente, dadas las protestas que han ocurrido en las últimas 24 y 48 horas, estamos evaluando cómo podemos ayudar directamente al pueblo de Cuba", dijo la portavoz.

En abril, Psaki aseguró que cambiar la política hacia Cuba no era una prioridad para Biden, a pesar de que su predecesor, Donald Trump, impulsó numerosas medidas para dar marcha atrás al "deshielo" con la isla y que golpearon duramente la economía cubana.

Preguntada este lunes por si, a la luz de las protestas, Biden sí ve ahora la política hacia Cuba como una prioridad, la portavoz evitó responder con un "sí" y se limitó a indicar que Washington seguirá de cerca lo que ocurra en la isla y "buscará proporcionar apoyo al pueblo de Cuba".

El Gobierno de Biden demostró hace apenas tres semanas que no tenía especial interés en revocar la política de Trump, al votar en contra de la resolución anual que condena el embargo estadounidense en la Asamblea General de la ONU, en lugar de abstenerse, como hizo el Ejecutivo del expresidente Barack Obama (2009-2017).

Sobre las protestas de este domingo en Cuba, Psaki afirmó que "todo indica" que fueron "expresiones espontáneas de gente que está exhausta con la mala gestión económica y la represión del Gobierno".

"Estas protestas estuvieron inspiradas por la dura realidad de la vida diaria en Cuba, no por nadie en otro país", añadió Psaki en respuesta a las "acusaciones" de injerencia estadounidense.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha acusado a "gente mercenaria pagada por el gobierno de Estados Unidos" de organizar las protestas, y ha atribuido al embargo comercial estadounidense que pesa sobre la isla buena parte de la grave crisis humanitaria y sanitaria que atraviesa el país.

Consultada al respecto, Psaki argumentó que el embargo estadounidense impuesto hace 60 años "permite que los bienes humanitarios lleguen a Cuba", y que Washington "acelera cualquier petición" que recibe para "exportar suministros médicos o humanitarios" a la isla, además de productos agrícolas.

"Es simplemente impreciso", añadió respecto a quienes atribuyen al embargo todos los problemas económicos y sanitarios de la isla.

Psaki comentó sobre la situación en Cuba horas después de que el propio Biden se pronunciara sobre las protestas, que describió como "un llamado a la libertad" en "valiente" ejercicio de los "derechos fundamentales".


"Estados Unidos llama al régimen cubano a escuchar a su pueblo y servir a sus necesidades en este momento clave en lugar de enriquecerse a sí mismos", indicó Biden.

Las protestas del domingo fueron las más fuertes que han ocurrido en Cuba desde el llamado "maleconazo" de agosto de 1994, y se producen con el país sumido en una grave crisis económica y sanitaria, con la pandemia fuera de control y una fuerte escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, además de largos cortes de electricidad rutinarios.