Foto: Walkiria Chavarría

Foto: Walkiria Chavarría

Trece horas de brutal ataque en la UNAN-Managua

A través de las redes sociales, ciudadanos autoconvocados desde la media noche de ayer viernes se apostaron frente a los semáforos del Club Terraza en apoyo a los estudiantes


Más de trece horas consecutivas de ataques de paramilitares y Policía Nacional recibieron los estudiantes que se mantenían atrincherados en la UNAN-Managua en forma de protesta cívica.

Como resultado de estos ataques al menos dos estudiantes fallecieron por impactos de bala, también se contabilizan más de una decena de heridos.

Agentes de la Policía Nacional en el perímetro de la UNAN-Managua.

Ciudadanos autoconvocados llegaron con sus rosarios para pedir por la vida de los estudiantes de la UNAN-Managua

Debido al brutal ataque, los estudiantes se vieron obligados a abandonar el recinto universitario en horas de la tarde de ayer viernes y se refugiaron en la Iglesia Divina Misericordia que colinda con dicha casa de estudios.

Según reportaron los estudiantes y sacerdotes, durante toda la noche Iglesia fue asediada por paramilitares que realizaron disparos directos en contra de la casa eclesial, lo que impidió que los estudiantes heridos fueran trasladados a hospitales para recibir atención médica, las vías de accesos a la iglesia fueron cerrados por agentes policiales quienes no permitieron el paso a las ambulancias de Cruz Roja Nicaragüense.

A través de las redes sociales, ciudadanos autoconvocados desde la media noche de ayer viernes se apostaron frente a los semáforos del Club Terraza en apoyo a los estudiantes que estaban refugiados en la iglesia Divina Misericordia. Este plantón cívico hasta las 9:30 de la mañana de este sábado aún permanece en el lugar debido a que continúa el ataque de las fuerzas paramilitares.

En plena vía pública, los ciudadanos autoconvocados acompañados de sacerdotes católicos elevaban plegarias al Altísimo para pedir por el bienestar y la protección divina de los estudiantes que se mantenían refugiados en la iglesia Divina Misericordia, mismos que a eso de las 10 de la mañana fueron trasladados a la Catedral Metropolitana de Managua, gracias a la mediación de la Iglesia Católica y organizaciones de derechos humanos.