Foto Cortesía.

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A.N aprueba reformar a Ley de Distribución de Hidrocarburos

Con la modificación de este artículo, a partir de ahora la Empresa Puma Energy, no será la única empresa que suministre de combustible a las generadoras de eléctricas para producir energía.


Con trámite de urgencia, la Asamblea Nacional aprobó en lo general una iniciativa de reforma a la Ley de Distribución de Suministros de Hidrocarburos, Ley 227, a petición del presidente Daniel Ortega.

La iniciativa de reforma, que llegó hasta el hemiciclo de forma sorpresiva este miércoles sin ser consultada por la Comisión Económica, permitirá a privados la importación de derivados del petrólero, según argumenta la iniciativa de ley con el fin de "garantizar el suministro de los hidrocarburos en mejores condiciones financieras".

La reforma modificó el artículo 64 de la Ley que se refiere a los Contratos de Suministros de Hidrocarburos de las Generadoras de Energía y deja establecido que a partir de ahora "todos los contratos de suministros de derivados del petróleo que tengan los generadores de energía en el país serán asumidos por proveedores nacionales o internacionales que garanticen el suministro de los mismos en las mismas o mejores condiciones financieras y de calidad que las actualmente vigentes a efecto de proteger la tarifa final de los consumidores".

Con la modificación de este artículo, a partir de ahora la Empresa Puma Energía no será la única empresa que suministre combustible a las generadoras de eléctricas para producir energía.

"Me opongo a la aprobación de esta Ley porque no ha sido consultada debidamente", señaló la diputada opositora Azucena Castillo, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

Con la reforma, también se deja a discreción del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) "la aprobación de dichos contratos a efecto de su reconocimiento para transferir a tarifas de los clientes finales y considerando los costos internos y externos y los efectos de la inflación nacional e internacional que influyan en los mismos". Asimismo, la estatal ahora supervisará la programación de las importaciones "en función de asegurar los niveles de inventarios y reservas nacionales que el marco normativo contempla".

También manda a la Empresa Nicaragüense de Petroleos (Petronic) a "realizar las gestiones pertinentes y garantizar reservas suficientes y el Permanente de combustible que permitan el funcionamiento adecuado de los servicios básicos a la población, entre ellos agua potable, energía y transporte.

Para Castillo la reforma es una especie de “privatización nacionalizada” pues actualmente el mercado de generación de energía en su mayoría está en manos de Alba Generación, una empresa de Albanisa, que actualmente ha sido objeto de sanciones por parte del gobierno de Estados Unidos.