Foto Cortesía.

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Presidente Daniel Ortega calla ante nuevas sanciones

Durante su discurso en el acto de celebración por el natalicio de Carlos Fonseca Amador, el presidente evitó referirse sobre las sanciones.


El Presidente de la República Daniel Ortega, junto a su familia, rindió homenaje al Comandante Carlos Fonseca Amador, en celebración del 83 aniversario del natalicio del Padre de la Revolución Popular Sandinista. Durante su discurso, el mandatario evitó referirse a las sanciones impuesta por Estados Unidos y Canadá a cuatro de sus funcionarios.

Esta medida de silencio la catalogan analistas políticos como de cautela a las puertas de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que le están obligando a buscar una solución a la crisis sociopolítica del país.

“Nunca dicen algo positivo y decir algo negativo más bien es contraproducente a sus intereses y a su política, entonces la mejor posición que pueden tomar es de callarse, aplicar la filosofía del avestruz, es decir, esconden la cabeza al suelo creyendo que con eso ya no lo ven, pero está todo el cuerpo afuera”, especificó Edgar Parrales, exembajador.

“Es decirle a sus bases orteguistas, aquí nada ha pasado. Pero el pueblo nicaragüense cada día más ve cómo su destino se está yendo al precipicio, la economía nacional está deteriorada y existe una incertidumbre en los hogares porque no se quiere abordar el tema con la responsabilidad que un jefe de Estado debería de asumir”, aseveró el analista político Mauricio Díaz.

Expertos podrían llegar al país por tres meses

En la edición número 49 de la Asamblea General de Cancilleres de la OEA, que se llevará a cabo del 26 al 28 de junio en Medellín, Colombia, se espera una resolución sobre la crisis que atraviesa Nicaragua, en la que se exigirá al Gobierno que respete las libertades fundamentales, como la libertad de expresión, de manifestación y asociación, pero para valorar si hay un cumplimiento de estos puntos se formará un grupo de expertos que estarán en la nación por tres meses.

“Tendrían entrevistas para conocer la posición del gobierno, de la Alianza Cívica, la Unidad Azul y Blanco, los gremios sociales, campesinos y estudiantes van a tener esa experiencia durante tres meses para recabar un informe y valorar si se aplicará la Carta Democrática Interamericana que sacaría a Nicaragua de la OEA”, dijo Parrales.

Los expertos ven esta resolución como una nueva presión a nivel internacional y es que el gobierno se acostumbró a negociar solamente cuando se encuentra al borde del colapso.

“No veo que después de la 49 Asamblea General de la OEA las cosas van a cambiar en Nicaragua, veo más bien como una nueva etapa de presiones internacionales, dándole la oportunidad al gobierno de (el presidente) Ortega y a su señora de que rectifiquen y que vuelvan a ser un país democrático, eso pasa mediante el adelanto de elecciones que es lo que pide la mayoría de la población”, aseguró el exembajador Díaz.