Foto Cortesía.

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Política exterior del nuevo presidente argentino podría inclinarse a favor del Gobierno de Nicaragua, según expertos


La elección del presidente del kirchnerisno, Alberto Fernández, en Argentina, según analistas políticos y expertos en temas electorales, no es una buena señal para las aspiraciones de la oposición nicaragüense de conseguir la democratizacion del país, pues sería un voto menos en los foros internacionales en donde se busca presión para el presidente Daniel Ortega.

"Con toda seguridad ese voto en la OEA pasa a la izquierda chavista-madurista, lo que es doloroso para la búsqueda de democracia que tienen la mayoría de los nicaragüenses y sobretodo en la petición de elecciones presidenciales transparentes", dijo Mauricio Díaz, exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Según el conteo oficial, Fernández obtuvo el 48,03% de los votos, aventajando por ocho puntos al presidente Mauricio Macri, quien aspiraba a la reelección. Para los expertos esto representa una nueva victoria para el socialismo del siglo 21, alineado a los ideales del Foro de Sao Paulo y que pretende aprovecharse de los descontentos sociales contra los gobiernos para introducir a los protestantes su ideales políticos.

"El pueblo argentino no aguantó los fallos de Macri, pues en busca de recuperar una economía devastada quiso imponer medidas recaudatorias que ahogaron los bolsillos de los argentinos y por supuesto la izquierda aprovechó estos fallos sociales e imponer sus ideales políticos", explicó Edgar Parrales, analista político.

La compañera de fórmula de Alberto Fernández es Cristina Fernández de Kirchner, expresidente de Argentina y quien tiene un juicio pendiente por la investigación en la llamada "Causa de los cuadernos".