Publican informe sobre democracia en Latinoamérica / Archivo

Publican informe sobre democracia en Latinoamérica / Archivo

Nicaragua, Venezuela y Bolivia entre los países con menos democracia de América, según informe

Uruguay y Costa Rica, están entre los países de la región con mejores índices democráticos.


Un reciente informe del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral, refleja que Latinoamérica vive una convulsión social y expone los casos de Nicaragua, Venezuela y Bolivia, países en los que se ha socavado la democracia.

Según Mauricio Díaz, exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos OEA, los líderes políticos son los principales responsables del deterioro de la democracia en la región.

“Es una lucha constante entre exigir la satisfacción de las demandas populares y falta de institucionalidad democrática, que ha sido aprovechada por líderes de izquierda que han jurado que se apoderarán de la región, a cualquier costo, sea o no legal”, manifestó el ex embajador.

En el caso de Nicaragua, Díaz afirma el país vive desde el 2007, una “democracia imperfecta”, debido a que desde ese periodo se mantienen evidencias y reclamos de fraudes electoral.

“El Gobierno está empeñado a no retomar sus compromisos jurídicos e internacionales para garantizar a los nicaragüenses un clima de paz, convivencia y sobre todo tolerancia y diálogo, porque mientras tengamos una especie de Estado de sitio, el país no va a funcionar”, aseguró Díaz.

Para el analista político, Fanor Avendaño, la ruta de recuperación de la democracia en el país es la solución de la crisis sociopolítica, a través de la voluntad de la población.

“La condición es la salida incondicional de todos los presos y presas políticas, eso es determinante, no puede Nicaragua entrar a un clima de diálogo y de procesos electorales con presos políticos. (También se necesita) marcar una ruta inmediata para salvar la economía”, puntualizó Avendaño.

Los especialistas coinciden en que los espacios democráticos en Nicaragua, se recuperarán mediante la presión popular y unas elecciones presidenciales justas, libres y transparentes.