Luis Almagro / Cortesía

Luis Almagro / Cortesía

OEA y Gobierno de Nicaragua siguen sin pronunciarse sobre las reformas electorales pese a vencimiento de acuerdo

La oposición espera que este acuerdo sea retomado


Aunque este viernes se venció el plazo establecido en el acuerdo firmado entre la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Gobierno de Daniel Ortega, ninguno de los dos se ha pronunciado, sobre el incumplimiento de este tratado.

En el memorándum de entendimiento firmado en 2017, luego de las elecciones presidenciales del 2016, el Gobierno de Ortega se comprometió a implementar medidas que garanticen la independencia de las autoridades electorales, que permitan la observación electoral internacional y que garanticen el registro libre y transparente de partidos políticos, cambiar a los magistrados del Consejo Supremo Electoral, depurar el padrón electoral, así como reformar la Ley Electoral, sin embargo esto no se ha cumplido.

Según Violeta Granera, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), el Gobierno podría estar esperando los resultados de las elecciones del secretario general de la OEA, para retomar el acuerdo de las reformas electorales.

“Todo apunta a que habrá reelección de Luis Almagro y esto deja la puerta abierta a que haya renovación, pero esta vez bajo el mandato de la resolución de Medellín (resolución aprobada el año pasado por la Asamblea General de la OEA), que en este sentido pide una reforma electoral en el marco de un diálogo nacional. No son reformas electorales como las que quisiera conseguir Ortega”, dijo Granera.

Ivania Álvarez, también miembro de la UNAB, recordó que aunque en 2017, la OEA constató irregularidades durante las elecciones presidenciales, no ejerció presión sobre el Gobierno de Ortega.

“Este tema regresa a la OEA por la insurrección de abril y este mecanismo ahora se puede utilizar si Ortega quiere convencer a la comunidad internacional, de la transparencia del proceso, pero también la OEA puede pronunciarse, porque ha estado con este proceso más de 4 años sin avances y hay mecanismos de presión que pueden utilizar”, aseveró Álvarez.

El acuerdo pretendía impulsar y acompañar el fortalecimiento institucional político-electoral de Nicaragua en un período de tres años, sin embargo hasta la fecha sigue sin cumplirse.