En las embajadas y consulados venezolanos repartidos en el mundo, están inscritos 108 mil 623 electoras y electores, quienes ejercerán sus derechos en 276 mesas.

En las embajadas y consulados venezolanos repartidos en el mundo, están inscritos 108 mil 623 electoras y electores, quienes ejercerán sus derechos en 276 mesas.

Venezolanos residentes en Nicaragua ejercen su derecho al voto

La Embajada de Venezuela en Nicaragua informó que instaló la única mesa electoral para la elección presidencial de 2018 de ese país.


Este domingo 20 de mayo, Nicolás Maduro, actual presidente de Venezuela, busca su reelección en medio de una crisis política, económica y social.

Nosotros llevamos 24 elecciones en Venezuela y como partido de izquierda hemos perdido dos; en 2007 en las presidenciales y en 2015 en las elecciones de la Asamblea Nacional e inmediatamente fue reconocida la derrota por el gobierno del comandante Nicolás Maduro, reafirmó el embajador de Venezuela en Nicaragua, José Arrúa.

Maduro fue elegido presidente por un estrecho margen en los comicios presidenciales de 2013, luego del fallecimiento de Hugo Chávez en marzo de ese año debido a un cáncer.

En su última aparición pública en diciembre de 2012, Chávez pidió a sus simpatizantes que en caso de quedar incapacitado para gobernar, votasen por Maduro.

En esta contienda electoral adelantada y criticada por organismos internacionales y el Gobierno de Estados Unidos están habilitados para votar más de 20.5 millones de venezolanos y 108,000 que residen en el exterior.

El voto de una persona es importante porque es sagrado, es la expresión de la voluntad popular. Es verdad que el voto en el exterior es importante en estos resultados pero cuando hablamos de la cantidad de personas que están en Venezuela esa masa es mínima a la del exterior asegura Arrúa.

Hoy en el país Sudamericano hay más 14 mil mesas electorales habilitadas y fuera más de 270. En el caso de Nicaragua, los venezolanos actos para votar y que son residentes se contabiliza un total de 156, que desde horas tempranas han ejercido su derecho al sufragio al asistir a una de las mesas habilitadas en la embajada de Venezuela.

Los candidatos:

Nicolás Maduro

Maduro, de 55 años, es respaldado por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y otros nueve partidos de izquierda, incluido el Partido Comunista de Venezuela.

Henri Falcón

Este abogado, militar retirado y político de 56 años fue gobernador del estado agrícola de Lara en periodos consecutivos, entre 2008 y 2017, así como alcalde de Barquisimeto, la cuarta ciudad más grande del país, en dos ocasiones entre 2000 y 2008. Previamente fue elegido constituyente en 1999.

También fungió en 2013 como jefe de campaña del candidato opositor Henrique Capriles, quien con el apoyo unitario de los partidos de oposición perdió ante Maduro por un estrecho margen de 223.596 votos. En esos comicios la participación fue de 79,7% de un total de 18,9 millones de votantes.

Javier Bertucci

El pastor evangélico de 48 años ha pedido a Falcón a que se sume a su candidatura puesto que sus seguidores, en su mayoría evangélicos, no migrarían a otra, algo que si sería posible con los simpatizantes de Falcón porque “no son electores propios”.

El pastor, que se opone a la propuesta de dolarización, formuló una propuesta que se centra en rescatar los valores familiares, promover la educación, mejorar los servicios públicos y crear un nuevo marco legal que inspire confianza a los inversionistas nacionales y extranjeros.

Reinaldo Quijada

Este ingeniero de 58 años abandonó el partido de gobierno en 2013 y en 2015 fundó el partido UPP89, que rechaza cualquier vínculo con la administración de Maduro. En ese sentido ha dicho que éticamente es imposible apoyar “un gobierno indolente”.

Ha pedido reiteradamente a los seguidores de Chávez que lo apoyen y voten por un país “libre de corrupción, inseguridad, hambre y escasez”.

Los críticos del gobierno acusan a Quijada de ser parte de un entramado supuestamente orquestado por el oficialismo para evitar que Maduro se postulara eventualmente en solitario y de construir “una oposición hecha a la medida”.