Foto Cortesía.

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Exdiplomáticos sorprendidos por petición de AMLO para mediar en conflicto de Nicaragua

Recientemente, funcionarios del gobierno mexicano se mostraron positivos para mediar en las actuales situaciones en Nicaragua y Venezuela.


Por años el gobierno de México ha ejercido una política de no intervención con los asuntos internos de los países latinoamericanos, pero hoy sorprende que el izquierdista Andrés Manuel Lopez Obrado, quien meses atrás no ha condenado la actual situación de Venezuela y Nicaragua, ahora esté ofreciéndose como mediador en el conflicto político, económico y social de Nicaragua que arrastra más de 9 meses.

"A mi punto de vista me parece que la propuesta de que México sea garante de un diálogo en Nicaragua puede venir a solicitud del presidente Donald Trump a Obrador para encaminar a Daniel Ortega por la salida pacífica a través de una mesa de negociación", expresó Róger Guevara Mena, analista político.

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De darse las condiciones para restablecer nuevamente el diálogo nacional en Nicaragua y teniendo como interlocutor al gobieno mexicano, "no significa que se le estaría dando al presidente Daniel Ortega una válvula de escape para la impunidad de los asesinatos de jóvenes universitarios y manifestantes", afirma el analista Mauricio Díaz.

Recientemente, funcionarios del gobierno mexicano se mostraron positivos para mediar en las actuales situaciones en Nicaragua y Venezuela.

Esta mediación debe darse entre las partes involucradas, "con pleno respeto a los asuntos internos del país", refirió Maximiliano Reyes, subsecretario para la región de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

"El diálogo es la única salida que tenemos todos los nicaragüenses pero eso no significa que no se deben castigar las violaciones a los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad que afirman organismos internacionales haberse cometido en el país", indicó Díaz.

El diálogo nacional en Nicaragua fue creado a solicitud del presidente Daniel Ortega al ver que las manifestaciones en rechazo a la represión estatal aumentaban y exigian su renuncia en el poder. Tras el diálogo entre el gobierno, empresarios, sociedad civil, campesinos, iglesia católica y universitarios, la organiza de Estados Americanos (OEA) solicitó formar parte del mismo pero las representaciones del gobierno rechazaron dicha solicitud.