Foto Walkiria Chavarría.

Foto Walkiria Chavarría.

Aprueban reforma a Ley de Concertación Tributaria

El gobierno pretende recaudar en el lapso de un año unos 318 millones de dólares para oxigenar al Presupuesto General de la República y sostener financieramente el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS.


Mientras se reanudaba el Diálogo Nacional, la Asamblea Nacional aprobó con 69 votos a favor y 15 en contra la reforma a la Ley de Concertación Tributaria que según sectores económicos y analistas será un duro golpe para la empresa privada y los consumidores finales quienes deberán pagar más impuestos a partir de ahora por una extensa lista de productos de consumo.

A como ya lo habían advertido quienes se opusieron a esta reforma, el cambio a la Ley ahora permitirá gravar con impuestos productos de primera necesidad en los hogares como el arroz 80/20 en sus diversas presentaciones; antes de la reforma esta variedad de arroz no pagaba gravamen en presentaciones menores a las 50 libras.

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Pese a que no estaba en agenda, sorpresivamente la junta directiva del Parlamento nacional dio pie a la sesión para debatir la aprobación en lo general de esta reforma que establece un aumento del impuesto sobre la renta del 1% hasta el 3% para las medianas y grandes empresas.

Con ese paquete de reformas fiscales aprobadas también se aplicarán impuestos a otros productos de primera necesidad de higiene personal como toallas sanitarias, cepillos dentales, desodorantes, papel higiénico, pastas dentales, jabones, fósforos, detergentes, entre otros productos que conforman parte de la canasta básica.

Desde la promoción de esta reforma, el sector empresarial manifestó que esta aplicación de impuestos afectará la liquidez de las grandes, medianas y pequeñas empresas y llevará al despeñadero económico al sector que pronostica más desempleos tras esta medida.

El pasado 16 de febrero, la reforma fue dictaminada de forma favorable por la Comisión de Producción y Economía de la Asamblea Nacional.

Luego de un período de consultas, la reforma sufrió un par de cambios, pero en esencia mantiene medidas fiscales fuertes contra empresas y consumidores, que deberán pagar más sus impuestos.

El Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, calificó a la reforma como “confiscatoria” y como una herramienta para promover “la descapitalización de las empresas, fuga de capitales, falta de inversiones y por último la liquidez”.