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Imagen referencial / Cortesía

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Países pobres enfrentan otra crisis: La desnutrición y obesidad

2.6 millones de personas mueren cada año a consecuencia de la obesidad


Los países de ingresos bajos y medianos (PIBM) se enfrentan a una nueva crisis de salud, la de la mal nutrición, la desnutrición, sobrepeso y obesidad, según un reciente artículo de la revista científica The Lancet, que ha denominado esta problemática como la Doble Carga de Mal Nutrición (DCM).

De acuerdo con The Lancet, se estima que 2.28 miles de millones o más de niños y adultos en el mundo tienen sobrepeso y más de 150 millones de niños tienen retraso del crecimiento.

La investigación asegura que los PIBM “se enfrentan una nueva realidad nutricional. Los cambios en el sistema alimentario mundial están acelerando el aumento del sobrepeso. Al mismo tiempo, estos mismos cambios han modificado la dieta de los niños de 0 a 4 años, pero el efecto en el retraso del crecimiento necesita más investigación”.

A respecto, José Renán de León, director del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), explicó que la mal nutrición abarca dos grupos de afecciones: uno relacionado a las deficiencias nutricionales vinculados a energías, proteínas y micronutrientes.

Otro de los grupos afectados, está relacionado con el exceso nutricional que tiene como consecuencia no solo el sobrepeso y obesidad sino también la generación de una serie de enfermedades no transmisibles que pueden ser graves, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

‘'La exposición a la desnutrición en edades tempranas de la vida, seguida de sobrepeso desde de la infancia en adelante, aumenta el riesgo de una variedad de enfermedades no transmisibles, lo que hace que la DCM sea un factor clave que impulse epidemias globales emergentes, por ejemplo, diabetes tipo 2, accidentes cerebro vasculares, enfermedad cardiovascular”, advirtió.

De León señaló que estos efectos negativos, pueden incluso pasar de generación en generación, tal es el caso de las mujeres que presentan obesidad materna, esto aumenta la probabilidad de que le bebé tenga obesidad y que pueda aumentar cuando la madre desarrolló en algún momento desnutrición temprana.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalan que a nivel mundial existen cerca de 115 millones de niños y niñas con insuficiencia ponderal, es decir, un peso inferior al que corresponde a la edad.

La desnutrición contribuye a cerca de un tercio de la mortalidad infantil y el retraso del crecimiento, un indicador de desnutrición crónica dificulta el desarrollo de 171 millones de niños y niñas menores de 5 anos de edad.

A esto se le suman 1.5 mil millones de personas que sufren sobrepeso, de las que 500 millones son obesas. El sobrepeso afecta a 43 millones de niños y niñas en el mundo y cada año fallecen por lo menos 2.6 millones de personas como consecuencia de sobrepeso y obesidad.

Amalia Ayala, representante de la OPS/OMS en Guatemala, señaló que “esta transición epidemiológica y nutricional en América Latina, impone un desafío importante para el diseño e implementación de políticas públicas y legislación para proteger a la población y garantizar una adecuada seguridad alimentaria y nutricional”.