Walkiria Chavarría

Walkiria Chavarría

Policía Nacional rodea las instalaciones del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra

Los oficiales impidieron el acceso a los trabajadores.


Desde tempranas horas de este viernes un grupo de efectivos de la Policía Nacional se instaló en las afueras de las oficinas del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra (MEC), impidiendo el acceso a los trabajadores de esa organización de la sociedad civil.

Antes de que los agentes decidieran abandonar el lugar, Sandra Ramos, directora del MEC trató de solicitarles un explicación sobre la toma de dichas oficinas la que calificó de arbitraria, pero no obtuvo respuesta alguna.

“Ninguna explicación de por qué estaban y ninguna explicación por qué se fueron. A mí me andan buscando desde hace dos días, andan buscándome en casas ajenas, aquí está mi cédula miren, mi cedula dice dónde vivo yo. No se puede vivir en zozobra, las defensoras de derechos humanos tenemos derecho a defender”, declaró.

El MEC es una organización de la sociedad civil que por años ha brindado apoyo, acompañamiento jurídico y social a mujeres de la clase trabajadora y víctimas de violencia en Nicaragua. Desde el gobierno ha sido vista como parte de las organizaciones que se oponen a la actual administración.

“Es ganas de estarnos metiendo en terror, pero qué terror vamos a tener nosotras si aquí vienen mujeres más aterrorizadas victimas de violencia de género cuando las apuñalan, cuando les desbaratan su cara, cuando les arrancan sus dientes y dicen que la policía no ha encontrado al agresor, que mas terror que ese”, expresó.

Al lugar se hicieron presentes integrantes de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), quienes manifestaron que las autoridades no presentaron una orden judicial que justifique la toma de las instalaciones del MEC.
“Intentamos obtener información de parte de uno de los oficiales a cargo y nos dijeron que no nos podían dar información porque era una operaciones secreta de la Policía Nacional”, detalló Denis Darce, secretario adjunto de la CPDH.

Tanto la CPDH como el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) concuerdan en que la toma de las oficinas del MEC es un mensaje claro de intimidación a las organizaciones de la sociedad civil, previo a la aprobación de la iniciativa de Ley de Regulación de Agentes Extranjeros que el gobierno ha promovido para mantener un control y vigilancia absoluta de los fondos de donantes extranjeros que reciben las organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil.

“Esta situación es verdaderamente grave, yo concluyo que no se trata de una agresión más, es el inicio de la puesta en marcha de la ley de Regulación de Agentes Extranjeros”, afirmó al respecto Vilma Núñez, presidente del Cenidh.

Por su parte, Darce secundó que esto “tiene que ver básicamente con las motivaciones que llevaron al Gobierno a presentar esa iniciativa de ley para eliminar toda la posibilidad de los ciudadanos y la población a tener servicios de asesoría y acompañamiento ante las violaciones de derechos humanos, ese es uno de los objetivos que persigue esa ley”.

Dicha iniciativa es vista desde estas organizaciones civiles y de derechos humanos como otra estrategia por parte del Gobierno para criminalizar el trabajo que realizan en el país a favor de la sociedad.

“Sospechamos que este tipo de acción, de intimidación, de amenaza, están en el marco de esa idea de limitar el ejercicio de los derechos de todos y principalmente en este caso el derecho a la libertad de asociación”, agregó Darce.

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Alianza Cívica, condenó este hecho e informó que se han puesto en contacto de manera urgente con instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y las oficinas de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet.

“Hacemos un llamado a la comunidad nacional e internacional sobre este gravísimo acto de represión que repudiamos vehementemente. Se debe detener de manera inmediata el asedio en contra de las ONG y demás organizaciones opositoras en Nicaragua”, dijo Chamorro.

Este viernes la organización feminista La Corriente también denunció que sufrieron asedio policial frente a sus oficinas, la misma suerte corrieron varios integrantes de la Alianza Cívica que fueron asediados por oficiales de la Policía Nacional según denunciaron en redes sociales.