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Imagen referencial / Cortesía

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La hepatitis sigue causando la muerte de 1,4 millones de personas al año

América Latina es la región que más ha logrado reducir esta enfermedad


En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, que se conmemora cada 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha designado el lema "Por un futuro sin hepatitis", para incidir en esta temática desde la prevención de la hepatitis B en las madres y los recién nacidos.

En este sentido, la organización hizo recomendaciones para prevenir la transmisión maternofilial de este virus y recordó que “hay una vacuna segura y eficaz para prevenir esta infección en los neonatos”.

Alba María Ropero, asesora regional en inmunizaciones de la OPS, destacó que la recomendación es vacunar a todo recién nacido en las primeras 24 horas y adicionalmente completar una serie de tres dosis al niño menor antes de que cumpla un año.

“Si un niño se infecta por la mamá en el momento del parto, él puede tener hasta un 90 por ciento de riesgo de quedarse con una infección crónica. Eso qué significa, que en el futuro él puede desarrollar un cáncer de hígado o una cirrosis y morir”, afirmó Ropero.

Las hepatitis víricas continúan matando a 1,4 millones de personas al año aún en el contexto de la pandemia del coronavirus según, datos de la OMS.

Existen “cinco cepas principales de virus que causan hepatitis: A, B, C, D y E. juntas, las hepatitis B y C son la mayor causa de muerte”, estas pueden llegar a afectar seriamente el hígado, e incluso causar cáncer en este órgano.

Massimo Ghidinelli, jefe de la unidad de VIH, Hepatitis, Tuberculosis e Infecciones de Transmisión Sexual de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS, detalló que en América Latina y el Caribe, las cepas de hepatitis B y C son las que más afectan a la población que no tuvo acceso a la vacuna antes.

La primera de estas afecta a casi 6 millones de personas en esta región del mundo y la segunda, entre 4 a 6 millones.

En términos de salud pública, el tema es preocupante no sólo por el alto número de afectados sino por la elevada tasa de mortalidad, según Ghidinelli.

Una de las cosas en las que hacen énfasis los especialistas es que, entre los años que pasan entre la infección y la manifestación de síntomas, la persona puede estar inconsciente de que está infectado.

“Las hepatitis siguen siendo una causa de mortalidad importante para personas de la región, sobre todo, considerando que existen periodos de latencia muy largos entre la infección, que muchas veces pasa de manera casi imperceptible, hacia la manifestación de complicaciones y secuelas que, si ponen incluso a riesgo la vida de la persona afectada”, manifestó.

Ghidinelli explicó que la hepatitis C es la única infección viral crónica que tiene cura y para la hepatitis B existe una vacuna eficaz que se introdujo en la región en las últimas décadas.

"Pensamos que la combinación del tratamiento y la cura para hepatitis C y la implementación masiva de la vacunación para hepatitis B pueda contribuir de una manera significativa hacia la eliminación de ambas enfermedades como problema de salud pública para 2030”, agregó el especialista.

En ese sentido, la asesora regional en inmunizaciones de la OPS, destacó que al tener América Latina y el Caribe 30 años de historia de vacunación contra la hepatitis C, ha logrado eliminar la transmisión madre-hijo como problema de salud pública.

Esto la ha convertido en la región con menor prevalencia de la enfermedad en comparación con otras regiones del mundo.

“Hoy celebramos que la región tiene la prevalencia más baja y que 17 países ya han alcanzado el nivel de eliminación establecido por la OMS, esa es una muy buena noticia que hay que compartir y celebrar hoy”, expresó.