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Joven jinotegano construye su propio vehículo

Se trata de Andrés Herrera, un joven ingeniero


Recorriendo las principales calles de la ciudad en su propia creación: así suele verse a Andrés Herrera, un joven jinotegano quien con sus propios recursos armó pieza por pieza su propio automóvil en su taller de mecánica.

“La carrocería está hecha de fibra de vidrio y todito el chasis está hecho de pura tubería de metal, angulares dos por uno y dos por dos, mordazas de frenos, los frenos son de disco, el freno hidráulico, es un vehículo completamente seguro, ya lo tengo comprobado”, explicó Herrera.

El joven es ingeniero y le llevó aproximadamente dos años fabricar su propio modelo de vehículo. El diseño particular, pero sobre todo la inteligencia de Herrara en crear su propio vehículo rápidamente se viralizó a través de las redes sociales.

Herrera comentó que desde niño este era su sueño.

“Me gustaba todo lo que era mecánica entonces jugaba con los vehículos, que los componían y los armaba, fui aprendiendo y fue algo que no sé por qué nunca se me quitó, fue algo que se me dio hasta que lo logré”, comentó.

Otra razón que lo llevó a construir su propio vehículo fue la necesidad de poder movilizarse por la zona, y poco a poco le fue haciendo cambios a su automotor.

“Era un polaris, pero era bajito, era un carro tipo como de carrera como el de la fórmula uno, prácticamente de puro tubo y a partir de ahí lo fui modificando”, destacó Herrera.

Otra particularidad de su innovación, y que ha llamado mucho la atención de los jinoteganos, es su parecido a los vehículos de los años 70.

“Hubo una fábrica de automóviles en Nicaragua que se le llamaban pinoleros, hacían carritos y camionetas y tuvo cierta aceptación para los sectores de bajos recursos económicos; entonces este tipo de innovación yo creo que debe ser más frecuente e importante para toda la juventud y los nicaragüenses en general”, dijo Isidro Bernavé, habitante de Jinotega.

Para Herrera, la perseverancia fue una cualidad que lo acompañó desde el inicio de este proyecto, pese a las dificultades que tuvo que enfrentar.

“Fue todo un desafía, tener un vehículo en estos tiempos no es fácil, costó, hubo momentos en los que casi me rendí e incluso gente que me decía que lo dejara, pero al final no me rendí”, manifestó orgulloso.

El ingenio de Herrera ya es conocido por los jinoteganos, quienes ahora admiran la audacia y persistencia de este joven quien logró hacer con sus propias manos su medio de transporte.