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En comunidad somos más productivos

Desde habilidades hasta un sentido de pertenencia, el ecosistema emprendedor nos impulsa a crecer más.


La creencia que el camino emprendedor además de ser pesado, debe ser en solitario; puede ser un error que nos asfixia al dirigir nuestros negocios o comenzar la puesta en marcha de alguno.

Y es que entre la escucha del consejo, ahí hay un mejor punto de vista, una mejor perspectiva y una forma más amplia de dimensionar lo que implica mi oferta de valor en servicio o en mi producto, razón por la que ser parte de un ecosistema, grupo o comunidad para emprendedores puede jugar un papel determinante en nuestros desarrollos.

El extranjerismo a este concepto se le conoce como: networking, que es la habilidad para crear una red de contactos y mantener con el tiempo esas relaciones de cara a una mejora. Estas personas se conocen por lo general cuando se aplica a cursos en aceleradoras, programas de asistencia internacional o los que son promovidos de forma local por entidades gubernamentales.

¿Cuál es el escenario en Nicaragua?

En Nicaragua el ecosistema emprendedor goza de amplio apoyo para fortalecer entre los interesados sus habilidades blandas, financieras, pensamiento crítico, redes de contacto, y muchos temas más.

Basta con saber identificar y podemos recordar aceleradoras como: TechnoServe que ejecutó Impulsa tu Empresa o el proyecto Gane en las regiones productivas, otras internacionales como Swisscontact con fondos de la Cooperación Suiza y el proyecto Competencias para Ganar en conjunto con Inatec y las principales universidades privadas del país, Impact Hub Managua, Numu Coworking y más.

Y si nos vamos al sector público: Ministerio de Economía Familiar, Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Instituto Nicaragüense de Turismo, y plataformas como Nicaragua Emprende y otras.

Más colaboración

Investigaciones del Foro Económico Mundial destacan que desde los tiempos más remotos, las comunidades han ofrecido conexión y colaboración, comprensión intercultural, protección y sentido de pertenencia.

Razón por la que todos los espacios antes mencionados, es donde se cultivan y valoran las habilidades, se escucha activamente, se comparten e intercambian conocimientos y experiencias, y se inculcan conceptos de inclusión, igualdad y equidad.

Es en esos espacios que los emprendedores crecemos para convertirnos en lo que esperamos ser dentro de las comunidades; además, la comunidad y la conexión están en el corazón del ser humano.

Ahora, otro punto que destacan los analistas del Foro Económico Mundial es que con el avance de la tecnología, las comunidades han pasado de ser físicas y locales a virtuales u online y pueden extenderse por todo el mundo.

“Y lo que es más importante, reúnen a las personas para compartir y reconocer nuestra humanidad. La gente aprende habilidades e ideas dentro de las comunidades que son imposibles de reproducir en otro lugar: colaboración, confianza, ciudadanía y un sentido de misión y visión compartidas. Las comunidades dan a la gente lo que los japoneses llaman "ikigai": un sentido de propósito y significado. Y lo que es más, ahora son monedas y podremos medir su impacto en el futuro”, explican vía electrónica.

Yohany López
Licenciado en Comunicación Social y Emprendedor
jonysalme@gmail.com Instagram: salmeron_yohany